
Marbella es conocia por sus playas y, sobre todo, por sus fiestas, por el lujo, bares y restaurantes del municipio, así como por acoger en sus tierras algunos de los mejores campos de golf de España. No obstante, hoy nos fijaremos en la cara más tradicional de Marbella. Este encantador municipio del sur de España, integrado en la comarca de la Costa del Sol Occidental, es un encantador rincón que se extiende a orillas de la Sierra Blanca.
Su casco antiguo abarca el recinto amurallado y los dos arrabales históricos de la ciudad: el Barrio Alto, al norte, y el Barrio Nuevo, al este. El corazón de esta parte tan tradicional de Marbella es la Plaza de los Naranjos, ejemplo de urbanismo castellano del Renacimiento, centro neurálgico del casco antiguo. Aquí podemos contemplar el Ayuntamiento, erigido por los Reyes Católicos, la casa del Corregidor, de fachada gótico-mudéjar y renacentista, y la Ermita de Santiago, el templo religioso más antiguo de la ciudad.
También merece la pena disfrutar de la Iglesia de Santa María de la Encarnación, de estilo barroco, de la Casa del Roque y los restos del castillo y de la muralla defensiva árabe. También de la Capilla de San Juan de Dios, el Hospital Real de la Misericordia y el Hospital Bazán. Del Barrio Alto nos quedamos con la Ermita del Santo Cristo de la Vera Cruz, del siglo XV.
Seguimos el paso para ir llegando al Mar. El Paseo de la Alameda, con su pequeño jardín botánico, y la Avenida del Mar, una vía ajardinada con fuentes, comunican el casco antiguo con la playa. Se puede ver también el Faro de Marbella, en el Parque de la Constitución.
Esto es lo fundamental de la parte más tradicional e histórica de Marbella, perfecto para realmente sentirnos en un auténtico pueblo malagueño. La otra versión de la ciudad, la del lujo, está a unos cuatro kilómetros, en Puerto Banús, con su Milla de Oro, tiendas de marca y restaurantes no aptos para bolsillos apretados. Nosotros nos quedamos con lo más autóctono, por lo auténticamente malagueño y marbellí. Esperamos que vosotros también.