Archivo de la categoría 'Polinesia'
Alfredo | 3/4/2007 | Archivado en Bora Bora, Consejos, Miscelanea, Papeete, Polinesia, Tahití, Vuelos | 1 Comentario
Introducción:
El término Polinesia fue introducido a principios del siglo XIX para indicar los numerosos grupos de islas situadas en el océano Pacífico al oriente de la Melanesia, la Micronesia y Australia. La Polinesia se situa a unos 18.000 kms de la España peninsular y su superficie es similar a la del continente europeo, sin contar la extensión de Rusia. Está compuesta de cinco archipiélagos distantes que acogen 118 islas y atolones.
Para llegar:
Se puede salir desde Madrid o Barcelona con Air France a Papeete (en la foto), la capital de Tahití. Hay que hacer una escala en París y una parada en Los Ángeles.
Una vez allí, desde el aeropuerto de Fana (Tahití) al aeropuerto de Bora Bora, el vuelo dura 45 minutos, con paradas alternativas en Raiatea o Tahaa. Hay vuelos regulares de Air Tahití y vuelos chárter a cargo de Wan Air, Air Archipels y Air Tahití/Air Moorea. También se puede ir en barco desde el aeropuerto de Papeete.
Idioma:
Los idiomas oficiales son el francés y el tahitiano. En Papeete es frecuente encontrar estudiantes que hablan español.
Clima:
Tropical y soleado. La temperatura se refresca con los Alisios del Pacífico, que soplan todo el año. La temperatura media es de 27ºC, y la del agua de las lagunas 26ºC.
La hora:
Están a 10 horas de diferencia del Meridiano de Greenwich, respecto a la España peninsular hay 12 horas en horario de verano y 11 en invierno.
Qué llevar:
Imprescindible ropa de verano. También es muy útil una loción antimosquitos.
Qué comprar:
Perlas negras, en joyas o sin montar, nácar, “tapas” (tejidos de fibras adornados con dibujos maorís) en cinturones o en posa-vasos, cestería, ramitas de vainilla fresca, maderas esculpidas de las Marquesas, tambores, pareos, vestidos de noche de Tahití, camisas de hombre, “ti fai fai” (colchas realizadas con el patchwork de la zona) y “monoi” (aceite de belleza a base de copra).
Alfredo | 1/4/2007 | Archivado en Bora Bora, Hoteles, Islas, Polinesia, Resorts, Tahití | 3 Comentarios
Inaugurado en el mes de junio del 2006 y parte de la cadena Starwood, el St. Regis de Bora Bora está dirigido a quienes busquen y deseen la más fina expresión de lujo y los mejores servicios mientras capturan el exótico misterio de Tahití y sus islas.
Cuenta con 92 lujosos bungalows sobre el agua y villas en la playa, los más amplios y lujosos de la Polinesia, con piscinas y jacuzzis privados sobre la laguna. Todas disponen de aire acondicionado, mayordomo, TV por satélite, caja de seguridad, teléfono y acceso a internet. Además, si te va el lujo extremo (y puedes pagarlo), ofrece la villa Sitio Real, con 1.200 metros cuadrados, piscina y spa privados.
Entre sus instalaciones cuenta con varias piscinas, spa, club para niños, tres restaurantes, cancha de tenis, etc. Una vez allí podrás ocupar tu tiempo haciendo jetski, motos acuáticas, safaris en jeep, navegación, buceo, avistamientos de la fauna marina, etc.
Los precios varían desde los 1.400 euros. Sí, es bastante caro. Pero claro, estamos hablando del que posiblemente sea el mejor complejo turístico de toda la Polinesia Francesa.
Alfredo | 25/3/2007 | Archivado en Islas, Polinesia | Sin comentarios
Llegar a Nuku Hiva es como entrar en un universo cerrado, misterioso y muy verde. Los acantilados son profundos y las cumbres muy húmedas, invadidas por la bruma. El trayecto, extremadamente peligroso, del areopuerto al poblado principal de Taiohae, se hace largo. Los caminos, asfaltados solo en parte, parecen inaccesibles.
El pequeño cementerio donde se encuentran las tumbas de Gauguin y de Brel es lo más auténtico que se puede encontrar en las Marquesas aparte de los “tikis”. Son muchas las leyendas que corren acerca de las desgracias que se abaten sobre aquellos que osan alterar el reposo de los “tikis”. Los “tikis”, figuras de madera, basalto o “keetu” (piedra volcánica) desempeñaban un rol simbólico de mediadores de los dioses: Dichas figuras eran emplazadas sobre los maraes, a donde acudían los aldeanos para celebrar toda clase de ritos y fiestas.
