Culebra, es una isla muy poco conocida. Se ubica en el Caribe, a unos 30 kilómetros al este de la isla de Puerto Rico y asociado igualmente con los Estados Unidos. Para llegar a esta pequeña isla, solo es necesario tomar un ferry ya sea de Fajardo, o de la isla de Vieques. El costo es de aproximadamente 2.5 dólares, y es necesario llegar temprano para evitar las multitudes que se amontonas ahí para movilizarse. Si quieres un método más rápido para legar aquí, toma un vuelo de avión desde la misma capital, San Juan, o desde el aeropuerto de Fajardo. El costo es más elevado, y oscila ente los 25 y 80 dólares. Las avionetas que te transportan a Culebra son pequeñas, no caben más de 8 personas, y el trayecto dura unos 30 minutos.

photo credit: stoneflower
Una vez llegues a esta pequeña isla, puedes movilizarte a través de las pequeñas cadenas de taxis locales, los cuales cobran aproximadamente 2 dolare por persona para movilizarte a través de la isla. En Culebra, uno de lo mejores sitios para visitar es la Playa de Flamenco, una encantadora playa con un numero increíble de visitantes, que a hacen uno de los lugares más divertidos de toda la isla. Este playa se destaca por su oleaje calmo y aguas cristalinas, no olvides que estamos en el Caribe, el marco de playa e simplemente espectacular. De igual manera, en los alrededores se encuentran algunos arrecifes de coral bastante interesantes, no son los mejores del mundo, pero definitivamente te harán pasar un buen rato. Anímate y alquila un equipo de buceo y descubre las maravillas naturales que habitan en estos arrecifes. En la Playa de Flamenco esta permitido acampar, así que no dudes en traer tu equipo de camping así como provisiones necesarias para pasar un buen rato. No te confíes de estar en una isla caribeña, las noches aquí pueden ser algo frías y con muchas corrientes de aire.
Otra cosas que puedes hacer aquí es alquilar una jeep y pasear por las playas lugareñas, o alquilar un bote y visitar las pequeñas isletas que se hallan en los alrededores. Estas contienen aún más playas privadas, y vale la pena descubrirlas.



